8,3
Pochoclo Club
The worst person in the world2021 · Joachim Trier
The Worst Person in the World disecciona con una agudeza clínica y luminosa la parálisis existencial, el síndrome del impostor y el terror al compromiso adulto en la era de las posibilidades infinitas. Julie (Renate Reinsve), una mujer en la antesala de los treinta años en Oslo, transita de la medicina a la psicología, de allí a la fotografía y de la soltería a relaciones sucesivas, habitada por la angustiosa sospecha de ser apenas una espectadora secundaria en su propia vida. Psicológicamente, la película examina la imposibilidad de la elección bajo la óptica yalomiana: para Julie, asumir un camino profesional o afectivo definitivo significa renunciar a todas sus otras versiones potenciales, lo que vive como una pequeña muerte psíquica. Su vínculo con Aksel (Anders Danielsen Lie), un historietista cuarentón consolidado que demanda hijos y arraigo, expone la asimetría temporal del deseo: Julie huye de esa estabilidad porque teme que la maternidad la confine a un rol doméstico antes de haber descubierto quién es; sin embargo, su escape hacia la levedad juvenil con Eivind (Herbert Nordrum) pronto revela que el vacío interior no se resuelve cambiando de pareja, sino confrontando la propia soledad.
En el plano formal, Trier y su coguionista Eskil Vogt estructuran la narración en un prólogo, doce capítulos y un epílogo, combinando la precisión de la novela europea con la frescura rítmica del cine de la Nouvelle Vague. La dirección de fotografía de Kasper Tuxen en 35mm baña a Oslo en una luz nórdica cristalina y orgánica, alcanzando su cenit pedagógico en la legendaria secuencia de realismo mágico en la que el tiempo se detiene físicamente en la ciudad: Julie corre por las calles congeladas mientras el mundo permanece inmóvil para robar un beso con Eivind, una metáfora visual deslumbrante sobre el espejismo del enamoramiento como suspensión de la realidad. El montaje alterna viñetas satíricas sobre el debate cultural contemporáneo con secuencias alucinatorias (el viaje lisérgico con hongos que exterioriza el terror al envejecimiento corporal), mientras que la actuación de Renate Reinsve —merecedora del Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes 2021— entrega una clase magistral de transparencia emocional, capturando las contradicciones de una mujer que se equivoca sin cinismo y aprende a habitar su propia imperfección.
Detrás de cámara, Joachim Trier cerró con esta obra su aclamada trilogía de Oslo, declarando que su intención era subvertir los clichés de la comedia romántica para explorar la maduración femenina contemporánea libre de juicios moralistas. El cineasta noruego explicó que quería capturar la melancolía particular de una generación que goza de mayor libertad y bienestar que ninguna otra en la historia, pero que paradójicamente vive abrumada por una ansiedad crónica ante la expectativa del éxito personal. La irrupción del cáncer terminal de Aksel en el tramo final no opera como un golpe bajo melodramático, sino como un recordatorio existencial de la finitud: la enfermedad obliga a ambos protagonistas a despojarse de los reproches para mantener una conversación póstuma sobre la huella imborrable que dejamos en quienes nos amaron.
Al apagarse la pantalla, The Worst Person in the World culmina con Julie trabajando en soledad como fotógrafa de rodaje, mirando con serenidad a través de la ventana a Eivind con su nueva familia en la calle. La película nos redime de la culpa del error: autodefinirse como «la peor persona del mundo» es solo la trampa neurótica de quien no tolera defraudar las expectativas ajenas para encontrar su propio centro. Trier nos deja flotando una certeza consoladora y madura: madurar no es alcanzar una versión perfecta y definitiva de uno mismo, sino aprender a perdonarse las vidas que dejamos atrás y asumir la belleza precaria de estar presentes en la única vida que nos tocó vivir.