7,0
Pochoclo Club
Beginners2010 · Mike Mills
Beginners es una disección poética sobre el duelo paterno-filial, la homofobia internalizada y el coraje necesario para desaprender el cinismo afectivo. Oliver (Ewan McGregor), un ilustrador melancólico atrapado en la inercia del desamor, procesa la muerte de su padre Hal (Christopher Plummer), quien a los setenta y cinco años —tras cuarenta y cuatro años de un matrimonio heterosexual cerrado y tras enviudar— decidió salir del clóset, vivir plenamente su homosexualidad y transitar un cáncer terminal con una vitalidad arrolladora. Psicológicamente, la película examina la transmisión del trauma vincular: Oliver creció presenciando la tristeza silenciosa de su madre y la distancia emocional de su padre, lo que moldeó en él un estilo de apego evitativo que lo lleva a sabotear cualquier intimidad antes de ser abandonado. El ejemplo tardío de Hal opera como una revelación ética póstuma: al ver que su padre eligió arriesgarse al amor y al deseo en el último tramo de su existencia, Oliver es forzado a confrontar sus propias cobardías en su nueva relación con Anna (Mélanie Laurent), aprendiendo que el dolor de una pérdida no puede ser la coartada para clausurar la propia vida.
Formalmente, Mills estructura la película como un diario visual fragmentado y autobiográfico que dialoga constantemente con el diseño gráfico y la historia social. La dirección de fotografía de Kasper Tuxen utiliza una luz natural suave y una paleta cálida que baña los espacios de Los Ángeles con una melancolía luminosa, prescindiendo del dramatismo hospitalario para enfocar la vitalidad de los cuerpos. El montaje entrelaza tres temporalidades (la infancia de Oliver en 1955, los últimos años luminosos de Hal y el presente con Anna), utilizando secuencias de fotografías fijas comentadas en voz en off que contextualizan cómo la cultura de cada época regulaba lo que era considerado «posible» o «patológico». El uso de subtítulos humorísticos y filosóficos para traducir los pensamientos de Cosmo, el perro Jack Russell de Hal, aligera el dolor con una ternura conmovedora, mientras que Christopher Plummer ofrece una actuación gloriosa que le valió el Premio Oscar, irradiando un entusiasmo juvenil que eclipsa cualquier rastro de decrepitud física.
Detrás de cámara, Mike Mills escribió el guion basándose rigurosamente en la historia real de su propio padre, quien le reveló su homosexualidad a los setenta y cinco años y vivió cinco años de plenitud antes de morir de cáncer. El cineasta explicó que la película nació del asombro que le produjo ver a su padre renacer cuando la sociedad lo consideraba un anciano destinado al retiro: cómo empezó a comprar ropa colorida, a salir a bailar, a tener pareja y a militar en el activismo gay. Para Mills, Beginners no es una tragedia sobre la enfermedad, sino una celebración de la plasticidad humana y una rebelión contra la resignación biológica.
Al apagarse la pantalla, Beginners culmina con Oliver y Anna mirándose a los ojos en una habitación en penumbra, pronunciando las palabras más difíciles: «¿Y ahora qué hacemos?». La película nos recuerda que, sin importar la edad que tengamos ni la cantidad de fracasos que acumulemos a nuestras espaldas, en el terreno del amor todos somos eternos principiantes. Mills deja flotando en la sala una pregunta luminosa y exigente: ¿vamos a seguir utilizando los dolores y las renuncias de nuestros padres como una excusa para escondernos de la vida, o tendremos el coraje de asumir el riesgo de ser felices antes de que sea demasiado tarde?